Visión

La Diócesis de Huánuco, como Pueblo de Dios que peregrina en esta región del Perú iluminada por el Espíritu Santo, es articulada, orgánica y dinámicamente expresada en comunión de comunidades; llamada a la santidad comunitaria, vive la unidad ministerial en la diversidad de dones y carismas a través de una Pastoral de Conjunto, para la extensión del Reinado de Dios en el ámbito de la Diócesis, con los valores evangélicos del amor, la verdad, la justicia y la paz.

Misión

La misión de la Diócesis de Huánuco es la evangelización, tarea prioritaria de todos y para todos, desde el testimonio y la confrontación de la ida con el Evangelio, dinamizada por estructuras parroquiales de comunión y participación que permitan la apertura a la gracia divina de todos los fieles, a través del anuncio y la acogida de la palabra de Dios
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Diócesis Huánuco: Jirón Dámaso Beraún 741

Significado de las 7 palabras de Jesús en la Cruz

“Regocíjense en El Señor; lo digo nuevamente: regocijen se en El Señor”. (Filipenses 4,4)

 

El Papa Francisco reitera el mismo tema en su exhortación apostólica “El Gozo del Evangelio”. San Francisco de Sales, señala que después del pecado, la peor cosa es la tristeza. San Ignacio está de acuerdo, advirtiéndonos que cuando nos encontramos en un estado de desolación, así se refiere a la tristeza y el desaliento, ese es el momento en el que nos convertimos en el principal objetivo de las fieras flechas del demonio.

Entonces ¿por qué debemos de evitar la tristeza y debemos vivir constantemente en un estado de gozo?

Existen muchas razones, pero queremos ofrecerte diez simples razones por las cuales debemos regocijarnos constante y exultantemente.

 

1.- Gracias bautismales.

Una vez hemos sido bautizados recibimos tantas gracias que apenas podríamos contarlas. Sin embargo es de primordial importancia que a través del bautismo establecemos una profunda amistad con las tres Divinas Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

En el bautismo Dios se convierte en Nuestro Padre, Jesús se convierte en nuestro hermano mayor; el Espíritu Santo se convierte tanto en el Dulce Huésped de nuestra alma como en nuestro mejor amigo.

¡Regocíjate en la amistad con Dios!

 

2.- Gracia santificante.

Si podemos esforzarnos para vivir en un estado de gracia santificante, entonces la amistad con Dios es constante. Nunca estamos solos; la soledad se vuelve ajena a nuestro estilo de vida. Podemos cerrar nuestros ojos y buscar a Dios en lo profundo de nuestra alma.

¡Que feliz debe hacernos esto!

 

3.- Misericordia.

Incluso si caemos 100 veces al día, nosotros sabemos que nuestro Dios es lento a la cólera y rico en misericordia.

Tan pronto nuestro corazón late con las palabras: “Jesús ten misericordia de mí, perdóname Jesús, te amo”, entonces nuevamente este tesoro de la amistad con Dios se ve restaurada y está sellada en el sacramento de la confesión.

“Dad gracias al señor porque es bueno; porque su misericordia dura para siempre”. (Salmo 117)

 

4. Santos sacramentos.

Qué sobrecogedor e inmenso gozo deberíamos de experimentar al saber que Jesús dijo que Él estaría con nosotros hasta el final de los tiempos. ¿En dónde está? Respuesta: en la Iglesia. Sobre todo y de manera más especial, Él está verdaderamente presente, su presencia real, en la Hostia consagrada presente en todos los tabernáculos del mundo.

¡Regocijémonos y vayamos a adorarle!

 

5.- El Arcángel San Rafael

¡Una invitación! Porque no te sumerges en tu Biblia y vas Al antiguo Testamento, donde encontrarás un corto pero verdaderamente inspirador libro de la literatura de la sabiduría con el título del libro de Tobías.

En esta obra de arte espiritual encontrarás a un amigo que consuela el corazón; es de hecho uno de los tres arcángeles mencionados en la Biblia. Su nombre es Rafael, que significa Dios sana. Uno de sus dones especiales es que él se convierte en nuestro amigo y nos llena de gozo.

¿Por qué no buscar a este Santo Ángel diariamente, durante nueve días? (una novena), y te darás cuenta de que tu tristeza se derretirá como la nieve expuesta al sol de mediodía.

 

6.- Los Santos.

No sólo debemos de caminar y hablar con el Arcángel Rafael sino que también debemos estar en constante contacto y comunión con los Santos.

Mientras estuvieron en la tierra los santos eran los hombres más gozosos. Y ahora, en el cielo su gozo no tiene límites. Incluso ellos están deseosos de compartir su gozo, que es su amistad con Dios, con nosotros aquí en la tierra. ¡Invócalos ahora!

Por cierto, ¿quiénes son tus tres santos favoritos? Ruégales que te compartan el gozo que experimentan ahora. ¡Tú gozo será abundante!

 

7.- El Cielo.

La realidad de la existencia del cielo y el conocimiento de que Jesús ya se ha adelantado para preparar un lugar para ti debería ser causa de una explosión de gozo en tu alma justo ahora.

Escucha las palabras de Jesús:

“Yo me voy a prepararles un lugar para ustedes para que, donde yo esté, puedan estar ustedes también. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones”

¡Wao! Jesús no sólo ha preparado un lugar para ti, sino que es una inmensa, bella, espaciosa, inefable mansión para ti, para la eternidad. Sin grietas, ni polvo, ni hormigas, cucarachas, goteras- nada de esto, sino el mejor de los lugares de descanso, todo esto es tuyo si simplemente perseveras en gracia.

¡María llena de gracia ruega por nosotros!

 

8.- La Oración.

Si quisieras hablar con alguna celebridad, presidente, estrella, héroe, dignatario de alto nivel muy probablemente te tomaría un año o más para, posiblemente, lograr agendar una pequeña reunión.

Que extraordinario es el amor de Dios para nosotros que en cualquier momento, en cualquier lugar, en cualquier circunstancia en la que queramos podemos hablar con Dios y Él está listo para escuchar y responder.

Muy a menudo la gente está muy ocupada y simplemente no tienen tiempo para nosotros – es triste decirlo, ¡incluso aquellos que consideramos más cercanos a nosotros! No es así con Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo. Ellos están siempre listos para recibir y atender nuestra llamada.

¡Que humilde y amoroso es nuestro Dios! Regocíjate exultantemente en la realidad de la oración.

¿Por qué no hacerte un propósito justo ahora para aumentar tu gozo?: intenta orar un poquito más y más cada día. ¡Tu gozo será como fuegos artificiales iluminando el cielo!

 

9.- Dios es el más generoso de los dadores.

Siendo totalmente honesto, y con la más profunda humildad y profunda sinceridad, todos debemos de admitir que todo lo que tenemos, excepto por los pecados – que decidimos voluntariamente cometer – es pura gracia y dones de nuestro Dios.

Como lo decía el apóstol Pablo, citando a uno de los poetas griegos, “en Él vivimos y nos movemos y tenemos nuestro inicio”.

Da gracias a Dios constantemente por sus abundantes e incesantes dones hacia ti. Alguna vez te has dado cuenta de este hecho: cuando tú ejerces la gratitud hacia Dios el gozo surge en tu corazón. ¡Inténtalo!

 

10.- La Virgen María: Nuestra Señora.

¡Nuestra vida, nuestra dulzura y nuestra esperanza! Uno de los títulos de María en las letanías es causa de nuestra alegría.

Luego de su muerte, Santo Domingo Sabio, regresó apareciéndosele a San Juan Bosco y le dijo al gran santo de los jóvenes que el más grande gozo en sus cortos 14 años y 11 meses de vida fue su gran amor y afecto hacia Nuestra Señora.

Santo Domingo exhortó a San Juan Bosco a seguir el camino de promover el amor y la devoción a María.

En tu vida debes tratar de conocer a María, amar a María, invocar a María, orar a Maria, consagrar tu vida a Jesús a través de María y esparcir la devoción a María. Si lo haces, entonces si ninguna duda experimentarás en lo profundo de tu alma un inefable gozo que se desbordara en la vida de todos los que te conozcan.

En conclusión, amigos en Jesús y María, tratemos de expandir el gozo del Evangelio ahora a una vida de constante gozo. Nosotros podemos simplemente tomar el hábito de regocijarnos ahora en el Señor porque nos estaremos regocijando con exultante gozo en el Cielo por todo la eternidad.

 

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